De aquí pa allá

“A veces hago cosas que tu odias, escucho música que tu nunca escucharías, rió de aquello que no te parecería gracioso y elijo el color que tu nunca escogerías; solo para sentir que no te pertenezco, solo para sentir que , a pesar de todo, una parte de mi aún esta libre de ti. Que aún soy yo.”
— (via differentpurple)

(via lovely-and-awful-forevah)

Antes de mi #ViajeaMíyALosAndes

A medianoche me desperté y le escribí: "Te pienso, amor". Va mediodía del siguiente y aún no tengo respuesta. ¿Cuál? Una carita feliz, porque no espero que él a medianoche me piense, menos que me lo diga.

He llorado desde temprano. Tanto que me restriego con el dorso de las palmas la cara disque para secarme y lo que hago es mojármela toda.  Primero por la nostalgia del happy ending, luego porque en vez de ser “un pez” de la pecera de alguien, quisiera ser “el pez”. Eso no es posible todavía porque no he conocido a #MyHusband y no tengo aún cerca esa posibilidad, no la siento cerca, al menos.

Mi Crush, mientras, la ha estado pasando remal, y como lo amo, me pongo súper triste por eso también. Por algo pasó como pasó y no se lo cuestiono a Dios, espero que él lo entienda así y no se llene de amargura por eso. 

Mañana lunes salgo a Los Andes. Voy a La Quebrada, un pueblito que ni sé si está en el mapa de Venezuela, pero que ha parido a uno de mis mejores amigos, casi hermano, Gusmán. Allá me espera para llevarme a conocer sus tierras, sus montañas, sus sembradíos, para comer rico, ir al páramo, a la iglesia, para ver el viacrucis viviente y tomar miche de ese que quita el frío. Después de un caluroso fin de semana pasado, frente al mar, esta vez voy a una semana de desconexión, aislamiento, silencio, descubrimientos…cómo amo estos viajes. Este será mi #ViajeaMíyaLosAndes.  

Por supuesto, escribiré. No sé si lo logre publicar desde allá porque no hay señal la mayor parte del tiempo y no estoy interesada en entrar en contacto con internet y sus ruidos. Pero escribiré en papel y luego transcribiré eso de la hoja a los bits.

Anoche la pasamos rico Daniela, Gesa, Enmy, Iris y yo en el Club Creole. Me tomé una Margarita, que estaba divina, y me reí tanto que dolían los músculos. Iris es una alegre empedernida, esa me saca sonrisas pero porque sí. Estaba reventada porque di clases de 7:45 am a 3 pm, pero igual no me dio sueño mientras estaba con ellas y me divertí de lo lindo. 

2 veces, en clases: Paola Finol cuando me dijo: “cancelado” y luego Iris que me dijo: "No te conectes con esa vibra", recordé lo fácil que es para mí ser pesimista. Como si prepararme desde antes para perder o no lograr algo fuese a hacerlo menos doloroso en caso de que pase lo que no quiero. ¡Coño pero nooooo! Hasta soñé con que un error mío me dejaba fuera de la posibilidad de irme a Chicago. Declaro que toda mi energía cambia a blanca, que me conecto es con la vibra del sí podré, de sí lo lograré :)

Debo prepararme espiritualmente también para decir adios a mi Crush. Ha sido tan importante en todo este año, en este proceso, que es para mí imposible olvidarle, pero está llegando ese momento, el de despedirnos antes de la despedida. Yo me entiendo. Lo amo, él me ama, lo nuestro trascenderá fronteras y no lo apagará el tiempo que pase, pero deben cambiar algunas cosas. Él lo sabe.

Me preparo para la contemplación, el frío, la naturaleza…no quiero hacerme demasiadas expectativas porque me gusta que los viajes me sorprendan. Voy a hacer maleta, la parte que menos me gusta. Serán 7 días. Los mismo en los que Dios creó el mundo :) ¡a ver si los uso para crear UN mundo!, el que sea.

Btw, hablando de crear mundos paralelos, hoy le dije a Crismary que daría una electiva de marketing digital en la Universidad Arturo Prat, escuela de Turismo, en Chile. Jajajajá eso no es verdad, es solo en mi mente… pero en algún lugar deben empezar las cosas a construirse ¿no?

Crismary me respondió: “Soñar es gratis, sueña”.

A ver… Why not? ;)

¿Y ahora qué viene?

"¿Qué hacer cuando en la pantalla aparece "The End"? Un libro sobre finales que llegan sin avisar, que nos parten en 2 mitades, que se arrastran durante años y que nunca se acaban porque confunden orgullo con recuerdo. Y entonces, cogemos trenes, reservamos habitaciones de hotel en pueblos olvidados, vivimos enganchados a pantallas esperando que alguien decida hablarnos para informarnos del próximo movimiento, el que nos acercará conscientemente a un final que hace años que buscamos… pero ese final no llega. 

Y de repente un día nos despertamos y sentimos el vacío. En la pantalla aparece “The end” y decidimos empezar otra historia. Una en la que nunca tengamos que fingir, que no nos conocemos. ¿Qué hacer cuando en la pantalla aparece “The End”?” Paula Bonet (vía Dadanoias)

Cómo quisiera poder tener la respuesta de mi título. Me desperté agradeciendo que la pesadilla que tuve era solo una pesadilla, porque había sido tan nítida y real, que cuando desperté tenía la duda de si era que apenas empezaba a dormir. En ella, mi camino se veía truncado again.

Los finales no me gustan, ni siquiera cuando son felices como el de ayer. Di mi última clase en Maracaibo, en la Urbe, la institución que gracias a la puerta que me abrió, me vi obligada a salir adelante, justo hace un año. Recuerdo que lloraba desconsolada de terror, porque no sabía cómo iba a hacer para preparar 56 horas de exposición sobre conocimientos que tengo pero que no tenía escritos en ninguna parte. Y lo logré. 

2 cohortes en donde conocí gente maravillosa y me probé cada vez que había una fuerte energía superviviente en mí. Muchas de esas clases culminaron conmigo, en el baño o en la espera del taxi, con el mar de lágrimas en el rostro. Lo más probable es que no lo hayan notado, porque cuando me paraba frente a los alumnos sentía el gran compromiso de amarles y servirles como yo tanto anhelaba ser amada y servida durante todos mis años de estudiante.

It´s over. Me quedan 3 clases más en Maracay, pero despedirme de la Urbe y de la posibilidad de seguir formando a mis maracuchos me duele, me infla de nostalgia el pecho.

Este grupo de la foto hizo que cada sábado que nos encontramos me divirtiera, aprendiera, les enseñara, nos desahogáramos, hubo química. Ya yo no lloraba, ya no iba con esfuerzo superviviente, iba con ilusión y alegría de formar a esta gente brillante y emprendedora.

Me dejaba en mi muro una de las estudiantes más exigentes, que le temía más porque es docente también:  ”Triunfarás donde llegues por la pasión con que te entregas… no vale hacer las cosas bien, ni hacerlas para que los demás lo noten, vale más hacerlo con gusto, con ganas porque satisface el alma y el corazón…Así eres tú…Gracias a ti por dedicarte a nosotros”.

Mi favorita, la niña hipster me dijo: “Sois la mejor, sé que te irá increíble  y seréis muy exitosa y me daréis trabajo, te acordáis de mí cuando seáis millonaria”. Me veo en ella, por eso es mi fav.

José Ángel, el opositor radical, completó: “Teacher la extrañaremos, por favor si se queda allá (en EE. UU.), tiene la tarea de inscribirse en el partido Republicano (…) Grissel en el <3 de la clase”.

Millimou interrumpió: “Voy a opinar. Grissel cubrió y duplicó las horas vistas en aquellas clases de aquel profesor cuyo nombre no quiero recordar”. Y rieron.

Tras este “The end” lloro satisfecha por el cierre de un ciclo que comenzó con el miedo a no poder cumplir las expectativas, y cerró con la satisfacción del deber cumplido y de descubrir que tuve la oportunidad de cambiar cosas para bien en la gente, y no la desaproveché. Por pasión.

Cierro este ciclo renovada, crecida como docente, consciente de que el aprendizaje no termina jamás si pretendo dedicarme a enseñar. Convencida de algo que me había dicho ya Crísbel: “Tienes el don espiritual de ser maestra”. Hubiese querido contarle de esto y lloro más.

Cuando miro detenidamente los rostros de mis alumnos en estas fotos los veo satisfechos, felices, eso pagó la diferencia que en metálico la Urbe nunca me dio. Ganaba 53 bolívares la hora, gastaba unos 220 bolívares por jornada. Pero valió la pena. No me arrepiento, aunque me indignara más de una vez sentir que “regalaba” mis conocimientos y talentos. La verdad es que no los regalé, los sembré en tierra fértil y ver sus frutos en el futuro me confirmará una vez más que lo esencial no se puede medir con pagos materiales.

¡Cheers! chicos, fue un bonito final para mí, nostálgico, y se me notó porque Anabel, la niña hipster, me increpó, pero feliz al fin. Un Happy ending.

¿Y ahora qué viene? el reto de empezar de cero en una ciudad que no conozco, con gente que no conozco y no me conoce, sin saber si Dios me devolverá a las aulas para revivir la sensación que sólo he sentido cuando doy clases. No sé qué viene…pero no puede ser malo. Dios conmigo.

OMG este es el menú que necesito tener un día en mis manos, con muchos reales en mis tarjetas jeje

OMG este es el menú que necesito tener un día en mis manos, con muchos reales en mis tarjetas jeje

Necesito unos zapatos así

Necesito unos zapatos así

(Source: the-fashion-alba, via glamourdream)

Hermoso, hermoso &lt;3

Hermoso, hermoso <3

(Source: y-o-u-n-g-e-r, via love-stoned)

“Prohibido rendirse. Respira hondo y sigue.”
— (via elorigendealgonuevo)

(via lissycolores)